Manual Práctico de Gestión de Tesorería de Empresas

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  • ISBN: 84-7978-456-3
  • Autor: Josu Imanol Delgado y Ugarte
  • Editorial: Diaz de Santos

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Índice

  • 1.- Funciones del tesorero
  • 2.- Previsiones de flujos y stock de fondo
  • 3.- Negociación bancaria. Condiciones generales de banco
  • 4.- Flujo de cobros
  • 5.- Flujo de pagos
  • 6.- Financiación de los déficits
  • 7.- Inversión de los excedentes
  • 8.- Cómo autochequear nuestra gestión de tesorería
  • 9.- Requisitos de capital de trabajo
  • 10.- Un inciso sobre una breve introducción a la matemática financiera
  • 11.- Modelos de gestión automática de tesorería

 

Presentación

Este libro pretende ser un manual que le sirva para poder realizar una adecuada gestión de tesorería, ya que en estos momentos se hace cada vez más necesaria, para poder ser más competitiva, la optimización de todo lo relacionado con los Flujos y “Stocks” Monetarios que toda empresa tenga, sea ésta grande, mediana o pequeña. Presenta, de la manera más sencilla posible, pues para ello se han elaborado multitud de ejemplos, y con vocación siempre eminentemente práctica, en la manera de lo que es posible, todo lo relacionado con las funciones que todo buen Departamento de Tesorería actualmente debe de realizar como son las previsiones adecuadas de Flujos Monetarios y “Stocks” monetarios y la manera de racionalizar el flujo de cobros y el flujo de pagos, algo que es vital para la empresa. También todo lo relacionado con las prácticas y servicios bancarios y la manera de negociarlos óptimamente con las entidades financieras.

Además presenta la novedad de la inclusión de algunas circulares del Banco de España y todas aluden directa y precisamente a todas estas relaciones que se hallan actualmente en vigor, y contempla lo relacionado con la financiación a través de “renting”; también por primera vez en un libro escrito en lengua castellana.

Se muestra mediante ejemplos prácticos la manera de evaluar la rentabilidad de los instrumentos financieros de inversión de manera genérica que son habitualmente ofertados por la banca y además la manera de evaluar los costes de los instrumentos financieros de financiación que son los mas usados por las empresas. Se muestra la forma de autochequear nuestro “Cash Management” y algunos criterios a tener en cuenta, además, en cuanto a la filosofía que todo buen “cash manager” debe tener para realizar una gestión automática de tesorería.

Igualmente se trata sobre la problemática de cuándo es más rentable financiarse en monedas extranjeras que en nuestra propia moneda. Este trabajo va dirigido a todo aquel que deba realizar las labores de gestionar la tesorería de cualquier empresa aunque, también, a aquellos estudiosos de las finanzas y más concretamente a los que desean especializarse en el Área de Gestión de Tesorería, aunque tenga escasa experiencia en este trabajo. Pensamos, por tanto, que todo aquel que pretenda conocer algo sobre este fabuloso mundo, debería saber en profundidad todo lo que se viene a tratar en esta obra.

En definitiva, se puede llegar a decir que es una perfecta guía para todo aquel que deba enfrentarse a la administración de cualquier tesorería de una empresa, ya que hay en ella bastantes consejos que sin duda le serán de ayuda.

 

Prólogo

El cambio afecta a todas las áreas de la empresa, pero este libro pretende ayudar a gestionar eficazmente la tesorería de la misma. Y entiendo que lo consigue pues el lector se va a encontrar ante un verdadero Manual que va a permitir adentrarse sin dificultad en una función desconocida hasta hace unos años, pero que actualmente resulta imprescindible para cualquier empresa.

El desarrollo de los mercados capitales, la internacionalización de las empresas, el nacimiento de nuevas técnicas e instrumentos financieros, la implantación del euro, la desintermediación financiera, la especialización de las entidades financieras, la necesidad de reducción del coste de los recursos, etc., están exigiendo el ajuste de los procedimientos internos de gestión.

Uno de los objetivos más importantes en la política financiera de una empresa es lograr la cobertura de las necesidades mediante la optimización del uso de los recursos. Para ello es básico una adecuada planificación de los flujos de tesorería.

Ahora bien, la disponibilidad de recursos financieros como todos sabemos es variable debido a la incertidumbre en su consecución (retraso en los cobros de las ventas, impagados…). Ello se puede paliar con un buen sistema de Cash-Management que nos ofrezca información adecuada en cuanto a la flexibilidad de los flujos monetarios y nos permita, mediante diversas alternativas, solventar posibles desajustes en la liquidez de la empresa.

Por otra parte, es necesario gestionar los flujos financieros externos precisos, para lo cual tenemos que recurrir a las entidades financieras, soporte de la mayoría de los proyectos empresariales.

Una gran gestión correcta requiere el establecimiento y mantenimiento de unas relaciones bancarias adecuadas, lo que incluye la selección de bancos y la fijación de condiciones económicas con los mismos que conduzcan a un compromiso de exigencia mutua en aras al éxito conjunto.

Tampoco debemos olvidarnos como parte del proceso de optimización de la utilización de fondos y reducción de costes financieros de la gestión del crédito a clientes y de la captación de financiación de proveedores, no siempre adecuadamente atendidos en la gestión de las empresas.

La necesidad de gestionar eficazmente los recursos y los costes financieros de la empresa hacen que el área de Tesorería tenga una influencia y responsabilidad creciente en el ámbito de la empresa.

Dicha área requerirá, como señala el autor, del desarrollo de cuatro funciones complejas al hilo de lo señalado hasta ahora:
A. Control y planificación de la liquidez.
B. Gestión de las necesidades y excedentes a corto.
C. Control y gestión de las condiciones bancarias.
D. Gestión del crédito a clientes.

Cada una de estas funciones implican a su vez un conjunto de tareas que requieren un conocimiento suficiente de las técnicas financieras y del sistema bancario y una agilidad especial para desarrollar una gestión que conjugue tres factores: el tiempo, el control de operaciones y la habilidad en las relaciones con las entidades financieras.

Y no debemos olvidar, que en el plano tecnológico, el área de Tesorería tendrá que estar dotada de sistemas avanzados que permitan la reducción de tareas administrativas y mejores la función de planificación y gestión.

En este mundo cambiante en el que nos está tocando vivir y en el que la función financiera cada vez tiene mayor protagonismo, estoy seguro de que el trabajo desarrollado por Josu Imanol Delgado Ugarte será de gran utilidad, convirtiéndose en un referente básico para todos aquellos interesados en la mejora de la gestión de la tesorería y, en último término, en el éxito de la empresa

Antonio Cancelo Alonso
Presidente del Consejo General
Mondragón Corporación Cooperativa

 

Epílogo

La obra de Josu Imanol Delgado Ugarte recoge, desde una perspectiva práctica, todo lo relacionado con la optimización de los flujos monetarios.

Los once capítulos de la obra se centran en los aspectos críticos de la gestión de tesorería como los flujos de cobros y pagos y sus previsiones, la financiación de los déficits y la inversión de los excedentes y la negociación bancaria. Su trabajo constituye una lectura obligada para aquellos que estén involucrados en la gestión de tesorería.

Nada más comentaré sobre el contenido de la obra. Al tratarse de un epílogo el lector ya habrá tenido la oportunidad de trabajarla, capitalizando la practicidad y riqueza de sus contenidos.

A modo de corolario a la obra de Delgado Ugarte, y aprovechando la oportunidad que él me brinda, me referiré a continuación a dos cuestiones responsabilidades en el área financiera de una empresa.

La primera de ellas, se refiere a las relaciones Banco-Empresa, cuya transformación en los últimos 20 años ha sido radical. Hasta los años 80 la gran preocupación del responsable de las finanzas de una empresa industrial era conseguir financiación. El Director de la oficina bancaria, sentado cómodamente en su despacho, hacía un hueco en su agenda para el Director Financiero y seleccionaba uno a uno los efectos a descontar (éste sí, aquél no, el otro también, …). El precio era básicamente fijado por el Banco. El poder de negociación de la empresa era prácticamente inexistente.

En la actualidad, son los Gestores Comerciales de Empresas de los Bancos los que se quejan de lo difícil que es que les reciba un cliente potencial, e incluso un cliente actual, y de las complicaciones que tienen para trasladar a los precios aplicados a las empresas los costes de transformación de bancarios.

La alta competencia existente en el sector bancario, la mejor situación de tesorería de empresas y el aumento de las capacidades de gestión de los responsables de las finanzas empresariales han sido las causas de este cambio.
Hoy en día muchos Bancos que no tuvieron actuaciones elegantes en épocas pasadas están pagando sus errores.

La moraleja es para los “Cash managers” que basan sus decisiones única, exclusivamente y de manera “rabiosa” en la variable precio. Factores como la concentración bancaria o un hipotético cambio de ciclo podrían alterar el poder de negociación de Bancos y Empresas. Los banqueros “arrepentidos” pueden enseñarles que las relaciones entre un cliente y su proveedor deben establecerse desde una perspectiva mutuamente ventajosa en el largo plazo.

La segunda cuestión se refiere al mayor contenido que está adquiriendo la función financiera en el organigrama empresarial. La “Creación de Valor” ha pasado a convertirse en el Objetivo básico de empresas. Aunque el concepto no es en absoluto nuevo, la evolución de los medios informáticos, que lo han convertido en más cuantificable y manejable, y la presión de los accionistas privados e institucionales sobre la alta dirección de las empresas lo han convertido en el centro de atención. La capacidad del responsable financiero para entender y medir el valor de la empresa y para discriminar entre aquellas actuaciones que generan un valor y las que lo destruyen, le están otorgando un papel clave en la definición e implantación de la estrategia de la empresa.

Otro interesante reto que están afrontando ya los responsables de las finanzas empresariales.

Dr. José M.ª Barrutia Legarreta
Director de Marketing y Control de Gestión Comercial Banco de Vitoria.
Prof. Departamento Economía Financiera II Universidad del País Vasco