La Valoración de Empresas

Página
  • ISBN: 84-88890-68-0
  • Autor: Josu Imanol Delgado y Ugarte

valoracion_empresarial.jpg

Índice

  • 1.- Introducción
  • 2.- Recomendaciones contables
  • 3.- Puntos que se deben tener en cuenta antes de proceder a realizar la valoración
  • 4.- Métodos de valoración de empresas
  • 5.- Métodos de valoración fundamentados en su patrimonio
  • 6.- La tasa de actualización
  • 7.- Las generaciones de fondos
  • 8.- El horizonte temporal
  • 9.- Métodos de valoración basados en los rendimientos futuros esperados
  • 10.- Factores que se deben analizar para proceder a ajustar las cifras de valoración
  • 11.- Valoración de empresas cotizadas en bolsa

 

Presentación

El trabajo que Ud. ahora tiene en sus manos, presenta con todo lujo de detalles ilógicamente además con numerosos ejemplos, de una manera sencilla y a la vez amena para leer, todos los métodos de valoración de empresas que son más utilizados generalmente, por los valoradores. Hay que señalar que se presentan en tres grandes bloques generales fundamentales. El primero de ellos, está integrado por los Métodos que tienen su base fundamentada en el patrimonio que en esos momentos tienen concretamente las empresas. El segundo de ellos, lo viene a integrar los Métodos que se encuentran fundamentados en las generaciones esperadas de fondos futuros, y el tercer bloque lo conforman los Métodos más manidos para valorar empresas que se encuentran cotizadas en bolsa. Además, como novedad en España, presenta como aportación adicional a las obras que tratan sobre valoración de empresas, un enfoque estratégico de la empresa y lógicamente del negocio en el que opera.

Esta obra va dirigida al estudioso que desea profundizar en el área de valoración de empresas, aunque también pretende ser perfectamente válida para que los profesionales de la valoración de empresas, e incluso para también aquellas personas que quieran aspirar a serlo, se puedan servir de ella como una guía clara y sencilla para poder enfocar mejor la tarea generalmente siempre ardua y complicada de proceder a valorar cualquier tipo de empresa. Espero, además que a través de las ideas en cuanto a puntos concretos a analizar de la empresa etc, que se exponen en ella pueda conseguirlo, aunque por supuesto, con un esfuerzo tenaz; ya que es un trabajo que finalmente se ha podido llevar a cabo a base de bastantes años de esfuerzos, en lo referente a estudios profundizadores y contrastaciones empíricas, por parte del autor.

 

Prologo

El análisis relativo a la valoración de empresas ha evolucionado muchísimo en las dos últimas décadas, disponiéndose en la actualidad de una amplia variedad de métodos y técnicas que a la vez que son soportes adicionales fiables al proceso inversor, también tienden a minimizar los aspectos subjetivos inherentes a este tipo de evaluaciones. En buena medida estos nuevos y más poderosos desarrollos teóricos están relacionados con la globalización y con la consolidación de las nuevas tecnologías. Con la globalización, porque impulsa de manera creciente y voluminosa acuerdos de fusión y absorción de empresas; con las nuevas tecnologías, porque permiten acometer con mayor rigor los cálculos propios de la compleja realidad de la actividad empresarial de hoy.

En perspectiva histórica, esta rama de estudios en el seno de la Teoría Económica de Finanzas se concentró en el conocimiento y desagregación de los beneficios empresariales de acuerdo básicamente con técnicas contables. Hoy en día, a estos referentes de base se añaden consideraciones relativas a los flujos de caja recurrentes que genera la exploración de la compañía, y también otras consideraciones complementarias sobre estados provisionales en consonancia con el clima de mayor incertidumbre y volatilidad.

Los resultados disponibles, sobre todo en el ámbito conceptual, resultan particularmente satisfactorios para todos aquellos casos referentes a empresas que “tienen historia”; es decir, empresas que a lo largo del tiempo han ido ejercitando su actividad, la cual recogida en sus estados contables y debidamente auditados, permite proyecciones futuras en función de las características observadas, en cada coyuntura. En cambio, la aplicación de estos resultados es más problemática para toda esa gama de actividades que ahora definen lo que se ha dado en llamar Nueva Economía, porque las empresas representativas “no tienen historia”.

Las empresas de la “vieja economía” son, pues, susceptibles de valoraciones con criterios objetivizables, con independencia, desde luego, de la bondad de aplicaciones casuísticas. La “nueva economía”, en el mejor de los casos, tiene que someterse, hoy por hoy, a criterios estimados con peso subjetivo y plantear los correspondientes resultados en función de otros datos tales como el contenido de la compañía, su eficiencia comparativa y la veracidad de los beneficios proyectados, los cuales han de ser contrastados mediante indicadores indirectos a medida que el negocio vaya avanzando. Con todo, el conocimiento de técnicas de análisis relativo a la valoración de empresas, con los complementos añadidos, es igualmente de utilidad para establecer las bases para un buen diagnóstico.

En cualquier caso, el tema es vigente y objeto de demanda por parte de profesionales y estudiosos. Y el libro que el lector tiene entre sus manos satisface esta demanda. Se trata de una obra introductoria escrita con claridad, sistemática y rigor. Los primeros capítulos exponen las bases contables del proceso valorador. Luego el interés se centra en el análisis patrimonial desde perspectivas estadísticas a la par que se ponderan las influencias de variables relevantes para el cálculo del resultado final. En este punto, sobresalen por su importancia las consideraciones relativas a la tasa de descuento. El Trabajo concluye con una exposición lúcida sobre la metodología más actual concerniente al descuento del flujos y cálculos ratios.

En definitiva, se trata de una nueva obra del Dr. Delgado y Ugarte pedagógica y útil para abordar con eficacia uno de los temas de más calado en el mundo empresarial de hoy.

Dr. Joan Hortalà i Arau
Presidente de la Bolsa de Barcelona
Barcelona, julio de 2000

Epílogo

Hace algún tiempo se debatía en los círculos profesionales sobre si valorar empresas era y es un arte o una ciencia. Los partidarios de la segunda opinión llegaron a diseñar modelos automáticos de valoración en los que bastaba insertar los datos originales para concluir con una apreciación cuantitativa puntual o por intervalo del valor.

Evidentemente estos modelos fueron totalmente vilipendiados por los partidarios del arte en la actividad de valorar. Los aspectos cualitativos de la empresa, la calidad de sus equipos humanos, los denominados activos comerciales (imagen, ubicación, parroquia, lealtad de los clientes, etc.), constituyen elementos de significativo valor, ya que contribuyen de forma notable a la consecución de resultados. sin embargo estos factores del éxito/fracaso empresarial no son contemplados por los sistemas de contabilidad, cosa que hace problemática su valoración cuantitativa, a no ser que se recurra al arte de valorar.

Nuestra opinión se vuelca hacia los científicos, entendiendo por tal una postura que supera la mera aplicación de técnicas -las metodologías que nos ha expuesto el Dr. Josu Imanol Delgado y Ugarte-, para profundizar en el conocimiento (fin de ciencia) de la empresa objeto de valoración. Evidentemente, por las características del objeto a conocer, será necesario indagar y estimar la contribución al resultado global de los diferentes elementos, materiales e inmateriales, financieros y reales, cuantitativos y cualitativos que componen esa realidad coordinadora y organizadora que es la empresa.

Defender esta postura significa reconocer el carácter instrumental y limitado de los métodos de valoración. Dentro de cada metodología y entre los diversos procedimientos de valoración existe una preocupación permanente por la adaptabilidad y aplicabilidad de los métodos a la especificidad de la empresa objeto de apreciación. Ante diferentes entornos y ante diferentes tipos de actividad empresarial, los métodos de valoración deben serpentear tales circunstancias para estimar valores coherentes con las realidades estudiadas. Por tanto, los métodos deben de someterse a la disciplina de la evolución en su intento de adaptarse y aplicarse a nuevos sectores (sectores emergentes) o a antiguos sectores desde nuevos contextos.

En nuestro caso los métodos constituyen un acerbo cultural de amplia aceptación en el mundo profesional. Esta amplia aceptación dota a la metodología de la rigidez de la ortodoxia y de la potencia de la universalidad. Hoy en día los métodos de uso más frecuente en la valoración de cualquier tipo de activo, son los que consideran el valor presente de los flujos financieros netos y futuros que dicho activo genere. La metodología del descuento de flujos es intachable desde la perspectiva científica y económica, y ello a sabiendas de los grandes riesgos de predicción que introduce la estimación de flujos futuros.

También queremos destacar la presencia de procesos de valoración en el mundo empresarial con mayor frecuencia y cotidianidad que antaño. No sólo razones de globalización e internacionalización han potenciado las relaciones interempresas y los procesos de valoración a ellas asociados. Sino, lo más importante para la gestión científica y moderna, es el hecho de que el valor de la empresa, verdadera expresión sintética de lo que las que las organizaciones hacen, de cómo lo hacen y de sus perspectivas, es el objetivo único y básico por antonomasia, tanto para el propietario de la empresa (accionista) como para su gestor. La moderna dirección empresarial no se conforma con mejorar la cuenta de resultados de un año, necesita asegurar esa mejora durante varios años, de forma coordinada y coherente con la realidad de la empresa (lo que es) y su estrategia de futuro (lo que pretende ser).

De esta manera la obra del Dr. Josu Imanol Delgado y Ugarte revitaliza una preocupación generalizada entre los profesionales de la gestión empresarial y entre los académicos especializados en estas cuestiones. Lo hace con el suficiente rigor y apertura de ánimo como para reconocer que no todo está dicho en términos de valoración de empresas y que es necesario desarrollar este tipo de prácticas, para ampliar y adaptar las metodologías, y para propagar conceptos y filosofías sobre el valor que serán, a la postre, el modo de trabajar de nuestros hijos, Por todo ello, Josu Imanol recibe mi más cordial enhorabuena.

Doctor D. Ignacio Llaguno Musóns
Director de financiación de proyectos de Bilbao Bizkaia Kutxa
Profesor titular del departamento de Economía Financiera II de la Universidad del País Vasco
Anuncios